Ayuntamiento de Mahón (Menorca) y su memoria selectiva. Esperemos su condena a la Segunda República.

El ayuntamiento de Mahón  (Menorca-Baleares) retira la medalla de oro a Franco.  No tendría la mayor importancia (ya ves lo que le importa a un muerto los honores de los vivos) si no fuera que son los mismos partidos que ocultan el grave crimen contra un joven sacerdote.

23/7/1936.- Ferrerías (Menorca).- Al pasar, de camino a Mahón, por este pueblo el brigada de milicianos que dominaba la isla, Pedro Marqués Barber, que volvía bebido de una comida, paró para hacer detenidos. Uno de ellos era el sacerdote Juan Huguet Cardona (había dado su primera misa sólo un mes antes) al que sacaron de su casa y llevaron con los otros al ayuntamiento y allí le insultaron y luego, al ver que llevaba un rosario pretendió que lo escupiera: “Escupe ahí, que si no te mato”, ante lo que se negó y cuando iba a ser ejecutado murió con los brazos en cruz dando viva a Cristo Rey, tras una agonía murió en su casa hacia las nueve de la noche. Su padre llevó el cuerpo a su casa donde la madre le revistió con los ornamentos sacerdotales que había llevado el día de su primera misa. Fue enterrado en el cementerio de Ferrerías (hoy está en la Iglesia de San Bartolomé).

28/7/36.-  Asesinado el salesiano José Castell Camps (nacido en Ciudadela, Menorca, el 12.10.1902. Salesiano en 1918, sacerdote en 1927).

1/8/1936.-Fusilados nueve oficiales (entre ellos el comandante de infantería retirado Mariano Ferrer Bravo) y tres civiles (Juan Suñer, de 17 años, y Gaspar Suñer de 18 años, junto con su padre el payés Damián Suñer Mascaró, que habían sido llevados presos desde la isla de Cabrera). Fueron asesinados en las cercanías de la Base Naval, en un terreno llamado el huerto d’en Murillo.  Más detallado.  Dos sargentos y un pelotón de soldados de infantería entran en la penitenciaría de La Mola (Mahón), que sacan a jefes y oficiales y los asesinan en el istmo que une a la Mola con la isla, conocido como Es Freus, donde fueron obligados a bajar y allí mismo fusilados el general de brigada José Bosch Atienza (comandante militar de Menorca), el comandante de estado Mayor Jacinto Dolz del Castellas, el teniente coronel de infantería Luis Martos González, el coronel de Inantería retirado (y presidente de la Unión de Derechas de Menorca) Jaime Vidal Villalonga, los comandantes de artillería Manuel Quintero Ramos y Jaime Sampol Mercadal, y el de infantería Sebastián Rodrigo Vinent, los capitanes de infantería Claudio Gil Alós y Diego Casalé Gómez, el teniente de Carabineros Miguel Vila Olaria y el teniente de la Guardia de Asalto Bernardo Monclús Durango.  Puede que sea el mismo caso que se data también el 3/8/1936. en que hacia las 19’00 horas y durante la noche, en la fortaleza de La Mola son asesinados 90 jefes y oficiales, primero ametrallados en el patio y después buscados por todos los rincones

15/8/1936.- Ferrerías-Ferreries (Menorca, Baleares).- Son asesinados los vecinos de Ciudadela (Menorca) Teodoro Canet Menéndez, Gabriel de Olivar y de Olives, José de Olivar y de Olives, José Anglada Marqués (dentista) y Gabiel Saura Sintes, conocidos como “los cinco de Ciudadela”. Iban detenidos por milicianos del Frente Popular de Ciudadela cuando al pasar por Ferrerías milicianos los pararon para matarlos. Al ver que iban a asesinarlos el dentista José Anglada pegó un puñetazo a uno de los milicianos asesinos pero no pudieron evitar la matanza.

18/11/1936.- Milicianos y suboficiales republicanos entran en el barco prisión Atlante, sacan del buque y en el mismo muelle asesinan a 50 detenidos (militares, civiles y sacerdotes) con fusiles, pistolas e incluso armas blancas. Los milicianos los sacaron del buque mediante listas leídas nominalmente.

Al día siguiente milicianos y suboficiales republicanos entran de nuevo en el barco prisión Atlante (ya asaltado el día anterior), los sacan del buque y en camiones los llevan hasta el cementerio de Villacarlos (actualmente Es Castell) donde espera un pelotón de ejecución y dos sepultureros y asesinan a 30 detenidos (militares, civiles y sacerdotes). Al día siguiente lo volvieron a intentar pero el responsable de la guardia se negó, y salvaron la vida.