Checa de Santa Úrsula (Valencia)

SantaUrsula (1)aDel siglo XVII.  El convento de Santa Úrsula está en Valencia junto a las Torres de Quart, en un edificio que actualmente pertenece a la Universidad Católica San Vicente Ferrer. Fue destruido junto con su retablo mayor y empleado como checa republicana.

Fue incautado el 19 de julio por el PCE  y luego pasó a disposición del gobierno en su brigada especial para torturar a detenidos por ser sacerdotes, monjas, católicos, derechistas o falangistas, e incluso más adelante también anarquistas por parte de comunistas.

Entre los castigos que aquí se daban estaban el apaleamiento y cuando pretendían hacerles firmar las declaraciones que  tenían ya previstas si se negaban les vejaban  con muchas formas como encerrándoles en armarios un día o más y meterlos en cajones muy pequeños encorvados sin poderse mover, además estando  es esa disposición, disparaban tiros a su alrededor para asustarlos, retorcer y golpear órganos genitales, habiendo ideado una especie de torniquete en donde les metían los pies aprisionándolos con unos tornillos para hacerles declarar lo que querían.

Si no daba resultado el miedo para la confesión, a algunos les quemaban los dedos del pie, introduciendo cerillas entre la uña y el dedo, golpeaban en los oídos, en la nariz, en los mentones y labios, se les apretaba fuertemente los órganos genitales (CG 1389-2-59) y otras partes del cuerpo, a otros llegaron a colgarlos por los pies del techo, golpeándoles con palos y objetos contundentes y además llegaron a producir cortes con vidrios de botellas, y después de esas sesiones eran colocados en habitaciones reducidas donde los ladrillos estaban levantados y colocados en forma vertical, de modo que debían poner los pies desnudos y sangrantes de los detenidos.  A las mujeres, además las hacían ofertas sexuales si no querían que sus familiares murieran e incluso las violaron.  Todo ello y otras torturas están relatadas en unos expedientes que al final de la guerra abrieron los propios juzgados republicanos.  Por la noche sacaban bultos que eran evidentemente cadáveres.

El encajonamiento lo describe una víctima en Causa general.  Eran cajones de 1 m2 por 2 de alto en que se encerraba semanas o meses a las víctimas sin alimentación en varios días y del que luego lo pasaban a otros más pequeños.  También los encerraban desnudos en la cripta de las monjas entre los cadáveres de estas, lugar en que además por la ventana entraba aire muy frío y tenía grandes ratas. Ver imagen a pie de esta entrada, abajo.

A Jesús D. B. le pusieron en un cepo por los pies sin que pudiera sentarse más que de nalgas por unos pinchos puestos en la espalda y quemándole previamente las plantas de los pies quedando encanecido totalmente y quedando trastornado una época.

Otra víctima (estudiante) manifestó recibir apaleamientos y que en una ocasión le dieron a comer bacalao y luego le ataron durante 20 horas a un grifo sin que pudiera beber.

A Pedro M. S. lo tuvieron más de 12 horas en el armario solo por mirar por la ventana de la celda cómo se llevaban a varios a la cárcel modelo. En cada celda de las monjas había 6 o 7 personas. En el comedor o sala de labor había 50 o 60 por habitación.  No había camas ni colchones, por lo que para combatir la humedad los que podían usaban unas esteras de espartos de la iglesia. En dichas habitaciones había una orza común para las necesidades físicas con lo que había un desagradable olor ya que no podía salir para ningún tipo de necesidad física.  Según este, los que más destacaron por su crueldad eran los tenientes de milicias Julio y Peiró, un cabo llamado Pedro, el cocinero y portero Vidal y esposa (esta era la que saqueaba con brutalidad a las presas) y uno llamado Conde

Allí es torturado hasta la muerte Alejandro Asenchevyeb (67 años, ingeniero, vecino de Sarriá, Barcelona). Era ruso blanco. Había sido detenido por agentes rusos en agosto 1937 y llevado a checa de Santa Úrsula en Valencia donde estaba muy enfermo y maltratado hasta muerte. Llevado moribundo al hospital en que muere. Entre sus torturas lo tenían 3 días atado sentado a una cama sin darle de comer en una celda en que casi no cabía y que era húmeda y sucia así como darle alimentos muy picantes perjudiciales para la dieta que seguía por su edad y la uremia que padecía.

CG 1575-15-7